El familiar como ayuda en la prevención del suicidio

El familiar como ayuda en la prevención del suicidio

El familiar como agente de ayuda en la prevención del suicidio El Volcán, en su idea de hacer llegar los temas de mayor interés sobre salud mental, organizó una charla sobre el papel de la familia y su ayuda en la prevención del suicidio. Alberto Hernández, psicólogo y presidente del Teléfono de la Esperanza en […]

El surtidor

El surtidor Hace dos años dos amigos viajaban en coche por una carretera solitaria. De repente, el motor dejó de funcionar y el coche se detuvo. Se habían quedado sin gasolina. Habían pasado junto a un surtidor de gasolina un par de minutos antes, y sabían que había otro surtidor algo más adelante. Como la […]

¿Quién tiene la culpa?

¿Quién tiene la culpa? Comienza otra etapa de esta larga carrera, cuya meta es la desaparición de las dificultades que genera el padecimiento de un trastorno de la personalidad. O al menos su reducción significativa, para que los afectados puedan desarrollar una vida autónoma, sin verse atrapados en toda clase de confictos. La carrera es […]

Los límites de la ayuda

Los límites de la ayuda Cuando familiares o amigos tienen problemas, todos experimentamos el deseo de ayudarles. Ese deseo se hace aún más intenso cuando se trata de nuestros seres más queridos. Tan intenso que se convierte para nosotros en una necesidad imperiosa. Esto conduce frecuentemente a un importante desajuste entre el deseo de ayudar […]

Codependiendo

A veces los familiares de enfermos de T.P. actuamos de manera codependiente, con lo que padecemos una angustia innecesaria, que además no contribuye en lo más mínimo a ayudar a los afectados.

La codependencia es un modo de satisfacer las necesidades que no satisface las necesidades. La vida del codependiente es una continua obsesión y preocupación por los problemas de otra persona.

Refuerzo positivo

¿Cuántas veces nos hemos planteado, respecto a la pareja, los hijos, u otras personas: “no valoran lo que hago”; “no lo agradecen”; “nunca me reconocen el esfuerzo”?

Con seguridad, la respuesta es “muchas veces”.

Pero, ¿cuántas veces nosotros reconocemos el esfuerzo o los méritos de los que nos rodean? ¿cuántas veces les decimos que estamos muy satisfechos? ¿que se lo agradecemos?

El monte Recuperatos

Cuatro madres, cada una con un hijo, viajaban en un viejo vehículo por una pista abandonada que atravesaba la cordillera. Se dirigían al monte Recuperatos, que se hallaba a muchos kilómetros de distancia. Los hijos –ya adultos- padecían un extraño mal que les dificultaba el caminar, y sus madres les acompañaban al monte sagrado, donde esperaban lograr la curación.

¿Y después, qué?

Las personas que padecen un trastorno de la personalidad suelen encontrar numerosas dificultades para desenvolverse adecuadamente en el ámbito social, laboral y familiar. Tanto la escasa tolerancia a las frustraciones, como la deficiente interrelación social dificultan el normal proceso de aprendizaje mediante el método de “prueba y error”.

La frustración

La frustración es esa desagradable sensación que experimentamos cuando no se ve cumplida una expectativa que esperábamos alcanzar.

Es, pues, un problema de desajuste: La cuestión no estriba en que consigamos mucho o poco, sino en la diferencia entre lo que esperamos y lo que conseguimos. Y tal como aprendimos en nuestras primeras clases de aritmética, la magnitud de una diferencia depende de las magnitudes del minuendo y del sustraendo. Cuanto más altas sean nuestras expectativas, más probabilidades habrá de que no se cumplan, y por lo tanto, de que aparezca la frustración.

¡SOY INOCENTE!

Uno de los más negros nubarrones que suelen ensombrecer el ánimo de los familiares de enfermos de TP es el de la culpa.

Es una potente sensación compuesta de inseguridad, angustia y remordimientos, que resulta completamente incompatible con la acción positiva, con la felicidad, y con la capacidad de ayudar de manera efectiva a los enfermos.